“Once Were Warriors” (1994)

vlcsnap-2017-06-03-03h21m43s230

Film dirigido por el Maorí Lee Tamahori es una historia de amor, orgullo, violencia y valores humanos sintetizados en un círculo familiar como una reflexión de un círculo social. La película, basada en el libro homónimo y controversial del también Maorí Alan Duff, comienza con una imagen rural paradisíaca  que de alguna manera representa la idílica Nueva Zelanda: Un bello lago rodeado de colinas serenas verdes y azules que pronto se desmitifican cuando la cámara se mueve y como espectadores descubrimos que era solamente una imagen publicitaria sobre un paisaje gris y negro producto de la sobre-industrialización y desmesurada urbanización. Esta confrontación de dos diferentes escenarios de la actual Nueva Zelanda, es  un perfecto prologo que resume lo que nos espera a lo largo de toda la película. El amor y la violencia que Jake (Temuera Morrison) y Beth (Rena Owen) expresan durante la película; el primero descendiente de esclavos y lleno de resentimiento y Beth proveniente de la casta más noble de la comunidad indígena Maorí, nos sumerge en temáticas universales como la dependencia al alcohol, drogas, marginalización y violencia doméstica, entre otras.

vlcsnap-2017-06-03-03h27m44s86

Según Helen Martin y Sam Eduards, en su análisis del cine Neozelandés de 1912 a 1996,  “Once Were Warrios” se convierte en el primer filme local en rebasar los 6 millones de dólares en recaudación y liderar la lista de promoción ese año por encima del super hit comercial “Jurassic Park” de Steven Spielberg.

El trabajo de Tamahori en esta película es uno de los mejores ejemplos de cómo el cine funciona complementariamente en los dos niveles de comunicación atribuibles a una buena película: El entretenimiento (como una montaña rusa emocional) y una temática profunda presentada para su análisis (el nivel conceptual). Uno de los aspectos a resaltar de la película además del buen tratamiento en dirección, guión, fotografía y la fantástica actuación de todo el elenco, es  la atención a la banda sonora que rescata y promociona, de la mejor manera, la escena musical de la Nueva Zelanda ancestral y la actual a través de un sentimiento nacionalista envidiable. A su vez, la música nos sitúa en un contexto interior que nos conecta directamente con la realidad interna de los personajes.

vlcsnap-2017-06-03-03h25m51s238

Dentro de la banda sonora sobresale el momento en el que los personajes de la familia cantan dentro del auto la canción What’s the Time, Mr Wolf? de la banda maorí Southside of Bombay, para ese entonces recientemente lanzada al aire.

Desde un punto de vista del circulo familiar metáfora de lo social, los hijos de la pareja son, en cada línea, subtramas sugeridas levemente por la película que nos permiten comenzar un conversatorio extenso donde se puede analizar la realidad social que oprime a las nuevas generaciones en los países en vías de desarrollo como los nuestros.

vlcsnap-2017-06-03-03h30m44s0

 

Darwin Yaney Mendoza

Cineasta / Investigador / Curador Independiente de Arte

Categorías:Sin categoría

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s